jueves, 24 de mayo de 2012

Resumen Burlador de Sevilla (Acto I, Acto II, Acto III)


EL BURLADOR DE SEVILLA



ACTO I
Don Juan Tenorio es un hombre que engaña a las mujeres, las seduce y las deja sin honor prometiéndoles que se casará con ellas.

Todo comienza en el palacio real de la ciudad de Nápoles, don Juan se hace pasar por el duque Octavio el cual estaba comprometido con la duquesa Isabela, éste la seduce y se burla de ella. El Rey se da cuenta de este atroz acto, mientras que el duque Octavio paga las consecuencias de lo sucedido, don Juan con  la ayuda de su tío Pedro Tenorio logra escapar de Italia sin ser reconocido. Don Pedro también ayuda a Octavio a escapar de prisión y él se va a España.

Don Juan y su acompañante Catalinón se dirigen hacia España pero debido a una gran tormenta el barco naufraga y luego de un tiempo, nadando salen del mar en la playa de Tarragona donde lo rescata Tisbea, una pescadora quien los ayudó desde el momento que llegaron a aquella playa.

Mientras tanto en Sevilla Don Gonzalo de Ulloa le comenta al Rey Don Alfonso de Castilla que vió a Don Juan en Lisboa. El Rey le pregunta a Don Gonzalo si tiene hijos y este le responde que tiene una hermosa hija llamada Ana de Ulloa, el Rey le propone que la case con Don Juan.

Cuando Don Juan se sintió mejor empezó a conquistar a Tisbea, prometiéndole ser su esposo y dándole su palabra, le quita su virtud, luego de una noche romántica este le roba dos de sus yeguas y desaparece.
ACTO II
Uno de los criados informa al Rey que el duque Octavio ha llegado, a lo que esto el Rey dice que supo de la suplantación de Juan. Don Diego ayuda a su hijo y le pide al Rey que no acepte el desafío de venganza, pero parece que Octavio no sabe nada acerca de Juan. El Rey se da cuenta y le dice a Octavio que sabe que es inocente, que le hablará al rey de Nápoles y que además lo casará en Sevilla con la hija de Gonzalo de Ulloa, pidiéndole a don Diego que hospede al duque Octavio. Diego Tenorio le informa al Rey Alfonso acerca de la relación de su hijo don Juan con Isabela. El Rey le pregunta en dónde se encuentra y este le responde que llegó con un criado a Sevilla. El Rey le informa de su intención de casar a ese rapaz con Isabela y luego desterrarlo, así le devolvería al duque Octavio  su tranquilidad pues sabía que era inocente. 


Octavio le cuenta a su criado Ripio su buena suerte, pues no solo van a enmendar su disputa con el rey de Nápoles, sino que además lo piensan casar con una mujer.

Luego Juan y Catalinón ven al duque, Juan le pide a Catalinón que disimule. Juan le dice que salió tan rápido de Nápoles que no alcanzó a despedirse, pero el duque le responde que no estará con él en Sevilla.

Llega el marqués de la Mota. Octavio le ofrece su ayuda y Catalinón les dice que los espera en la taberna. Entra el marqués y don Juan le pregunta por las mujeres de Sevilla, a lo cual Mota responde que anda enamorado de su prima, doña Ana, que para él es la más hermosa. Juan le dice a Mota que quiere casarse con ella, pero este le dice que el Rey ya la tiene casada y  sabe con quién. Don Juan le insiste que siga empeñado en ella y que le escriba. Mota dice que va a oír "la postre resolución", parece ser del casamiento.

Don Juan le pide a Catalinón que siga a Mota. Luego de esto una mujer llama a Juan por la reja y le entrega una carta dirigida a Mota. Esta estaba firmada por Ana, decía que esperaba a su primo a las 11 y que llevara una capa de color. Es aquí donde  Juan se propone  un nuevo engaño.

Cuando Mota llega, Juan le cuenta lo que decía la carta, pero le dice que lo espera a las 12 y que lleve una capa. Se va Mota y llega don Diego, este le dice del destierro dado por el rey. Don Diego se va enternecido y don Juan se burla de él. Catalinón dice que hay que avisar a todas las mujeres de un hombre que las engaña, llamado el “burlador de Sevilla”, por lo que Don Juan se enorgullece del nombre que le han otorgado.

En la noche Mota sale con músicos, y entran cantando mientras busca la casa de don Gonzalo de Ulloa, Juan se los encuentra y dice al marqués: "mientras a la calle vais, yo dar un perro quisiera". Como parece que Juan se encontrara con una mujer, Mota le presta su capa y le da indicaciones de una casa…

De adentro alguien grita: "¡Falso!, no eres el marqués, que me has engañado". Sale don Gonzalo con espada en la mano y Ana grita para que lo mate. Discuten Juan y Gonzalo y finalmente Juan mata a Gonzalo.
Mota y los músicos se encuentran con don  Juan y él le devuelve la capa a Mota. Se van todos y queda solo el marqués, quién se acerca a la casa y se da cuenta de la muerte de Gonzalo. Al darse cuenta de la realidad, Diego entra con guardas, también el rey y su acompañamiento y lo agarran ante su sorpresa. El Rey pide que procesen al marqués y que luego le corten la cabeza.





Está Batricio en su noche de bodas desposado con Aminta. Los pastores músicos cantan y los novios hablan de la felicidad de su matrimonio. De repente llegan de su huida Catalinón y Juan pidiendo posada.

Batricio dice que es un mal agüero invitar a un caballero galán a su noche de bodas, pero aun así Gaseno los acepta y Batricio se lamenta. Juan se sienta al lado de la novia mientras Catalinón piensa: “¡Desventurado marido!”. Juan se muestra halagador con la novia tomando su mano, cuando Batricio se da cuenta y empieza a sufrir por su mala suerte. Catalinón empieza a temer que aquellos hombres les den muerte en esa noche.   
 
ACTO III

Sale Batricio contando lo mal que se siente; todos esos celos que tenía, sale Juan y le dice que ha gozado de su mujer, este se enoja y Juan lo único que le dice es que lo a vencido.
Aminta y Belisa hablan, de la tristeza que esta tiene de lo sucedido por Don Juan. Mientras tanto Juan habla con Gaseno, este le dice que por haber gozado a su hijo, tenía que casarse con ella , así que Gaseno le ofreció a su hija, luego Juan y Aminta hablan y este le dice que se casará con ella, por medio de la retorica  la convence.

En Tarragona camino a Sevilla mientras hablaban Isabela y Fabio esta le contaba de lo desmotivada que estaba al saber que se tenía que casar con Don Juan, cuando se va Fabio sale Tisbea y se encuentra con Isabela, estas 2 se dan cuenta que la ha burlado el mismo hombre.
Las dos se quedan juntas conversando, Catalinón le dice a Don Juan que todo sea descubierto y que muy pronto será la verdad. Juan y Catalinón se encuentran en el sepulcro de Don Gonzalo y en la leyenda que allí se encuentra y dice estas palabras: “Aquí guarda del Señor, el más real caballero la venganza de un traidor  y Juan se burla de él invitándola la estatua a cenar. Al llegar  la casa empiezan a tocar la puerta, nadie sabe quien puede ser pero piensas que es un alma en pena, Catalinón entonces abre la puerta y se cae del susto  así que Juan sale a ver quienes y se da cuenta que es el espíritu de Don Gonzalo pero Juan no teme y lo hace pasar, se sientan en la mesa, Catalinón le pregunta a Juan “¿Con cual de tantas mujeres como haz burlado hablan? A lo que el responde “De todas me rio” Don Gonzalo hace señas para que Juan y él queden solos, entonces Gonzalo le dice a Juan que lo invita a cenar a la capilla, se va Don Gonzalo y Juan queda con pavor , mientras tanto en Sevilla en el Palacio Real y el Rey pregunta a Diego por Isabela y le comenta que quiere que hagan las bodas de Doña Ana también y que está misma noche y dejan de hablar sobre el tema porque el duque se dirige hacía allá a hacer una posición. Licencia que en la campaña defienda como es traidor pero Diego le dice que no sale Gaseno y Aminta buscando a Juan Tenorio y preguntan a Octavio por él. Octavio pregunta ¿para qué lo necesita? Y Aminta responde “Es mi esposo ese galán” y hablan acerca del día de la boda siendo el mismo día. Don Juan le comenta a Catalinón acerca de la invitación que le hizo Gonzalo y que lo debe hacer porque le dio su palabra.

Se encuentran en la iglesia oscura, solos y llega Gonzalo. Juan le pregunta que si lo tiene en opinión de cobarde y Gonzalo lo afirma, que aquella noche que huiste de mi cuando me mataste. Don Gonzalo les insiste que vayan a cenar con él pero Catalinón tiene miedo y se resiste hasta que por fin acepta, la comida para Catalinón y Juan no es usual así que Gonzalo le pide la mano y él le expresa el sentido de la vida, y que tendrá que pagar por todo lo que hizo, Gonzalo abrasa  y pronuncia las siguientes palabras” que me quemo, que me abraso, que muerto estoy”. En Sevilla se encuentran Rey, Diego, Gaseno, Batricio, Tisbea, Isabela , Aminta , llega Catalinón y anuncia la muerte de Juan ,por lo que todos se alegran por creer que es justo y las mujeres creen recuperar su honor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada